Muchas personas desean lucir una piel hermosa libre de imperfecciones, o un maquillaje que no se corra durante la rutina diaria, y es aquí donde entra uno de los más efectivos tratamientos estéticos disponibles en la actualidad: la micropigmentación.

Cuando los pacientes acuden a la aplicación de este tratamiento, suelen quedar en la gran mayoría de los casos, completamente satisfechos con los resultados, pero antes de aplicarlo es importante saber que este tratamiento necesita de unos cuidados posteriores y principalmente cuando tratamos la micropigmentación y el sol.

Cuidados ante el sol después de la micropigmentación

Esto se debe a dos razones principales por las que el sol perjudica a la micropigmentación: Esto se debe a dos razones principales por las que el sol perjudica a la micropigmentación:

  • El sol directo aumenta la temperatura corporal, por lo que el cuerpo puede empezar a generar sudoración, y cuando el tratamiento de micropigmentación está recién realizado, parte de las partículas de los pigmentos pueden eliminarse rápidamente por este proceso antes de lograr fijarse definitivamente en la piel.
  • Los rayos UV del sol y la exposición prolongada al mismo, pueden ocasionar que se decolore el tratamiento por completo, por lo que resulta importante tomar las medidas y precauciones necesarias para evitar que esto ocurra.

Al tomar las medidas preventivas necesarias tras el tratamiento, este podrá durar mucho más tiempo luciendo como nuevo, y para ello es necesario conocer cómo puede cuidarse correctamente un trabajo de micropigmentación, indiferentemente de las razones que hayan impulsado a su aplicación.

Se debe evaluar siempre la época del año en la que se realiza el tratamiento, ya que si se hace durante el verano, la intensidad del sol será mucha más fuerte que durante los meses fríos, lo que implica que se deben extremar los cuidados de la zona de la piel tratada.

Para ello, es importante hacer uso de cremas protectoras solares, ya que con el uso de estas lociones, se puede frenar el impacto de los rayos UV sobre los pigmentos, lo que ayudará a conservar su color por más tiempo.

Así mismo, evitar acudir a lugares y situaciones donde se requiera mantener una exposición prolongada al sol, como la playa o la piscina, ya que esto sin duda afectará el color del maquillaje semipermanente o de los pigmentos aplicados.

Pero en todo caso, si no se puede evitar la exposición al sol debe utilizarse un buen protector solar y aplicarlo nuevamente cada vez que resulte necesario, ya que la ropa no es realmente un protector ante el impacto de los rayos UV.

La hidratación muy importante para proteger de los efectos del sol.

Micropigmentacion y el sol

También es de suma importancia mantenerse hidratado, por lo que tomar mucha agua va a ayudar a mantener en buen estado las células de la piel, lo que hará que esta mantenga su elasticidad natural y le brindará muchos beneficios.

Evitar el impacto del sol en los tratamientos de micropigmentación, no sólo es importante para mantener en buen estado el color del tratamiento, sino que, además, evitará que este logre envejecer la piel.

Las exposiciones prolongadas al sol por largos períodos de tiempo pueden ocasionar un envejecimiento prematuro, ya que la reseca, por lo que además de utilizar protector solar, es necesario utilizar algún tipo de crema hidratante que mantenga la piel en buen estado.

Se debe evitar la exposición al sol una semana después de la micropigmentación, aunque lo más recomendable es extremar estos cuidados al menos entre 3 y 6 semanas después de realizado, para darle oportunidad a la piel de regenerarse nuevamente y evitar que el color final se modifique.

Además del protector solar, será de mucha utilidad utilizar gorras o sombrillas para impedir el contacto directo con el sol, ya que esto resultará fundamental para poder conservar el trabajo en buen estado por la mayor cantidad de tiempo posible.

Una vez que se ha completado el proceso de cicatrización de la micropigmentación, en un mes aproximadamente, se puede bajar la intensidad del cuidado contra el sol, pero siempre que lleve un tratamiento de micropigmentación y la persona tenga exposición sol. Se recomienda que utilice una crema de protección para prolongar los efectos del tratamiento.

¿En qué consiste la micropigmentación?

La micropigmentación consiste en la aplicación de pigmentos en estado sólido en la epidermis, una de las capas que posee la piel, de manera que cualquier pequeña imperfección pueda quedar cubierta por completo.

Este tipo de tratamiento es utilizado de manera frecuente para realizar correcciones a cualquier pequeña imperfección que pueda existir en la piel, desde pequeñas cicatrices hasta marcas de nacimiento u ocurridas por enfermedades como vitíligo, pérdida de cabello y demás.

Así mismo, la micropigmentación y su carácter estético, es también utilizada para realizar un maquillaje permanente e imborrable, definir el contorno de los labios, delinear los ojos, las cejas y mucho más.

Ventajas de la micropigmentación

Micripigmentacion sol

Este tratamiento estético es aplicado por profesionales experimentados, haciendo uso de productos de calidad y cuidando todas las normas de higiene establecidas en la legislación española. Esta técnica proporciona resultados magníficos, ya que permite por una parte exhibir un maquillaje de manera permanente sin necesidad de estarlo aplicando a diario, con la añadida comodidad que supone verse bien en todo momento si necesidad de retoques.

Por otra parte, el maquillaje permanente permite, en la mayoría de los casos, conseguir un tono de piel uniforme gracias a la aplicación de la micropigmentación para eliminar cicatrices y marcas que pueden aparecer en la piel, siempre de manera natural y sin efectos secundarios de ningún tipo. En algunos casos estas cicatrices suelen ser consecuencia de tratamientos médicos, como la mastectomía o las reducciones de mamas, ya que en estos casos las areolas suelen quedar destruidas o inexistentes, por lo que con la micropigmentación puede conseguirse recuperar, hasta cierto punto, un aspecto natural en las mismas.

Cuando se aplica este tipo de tratamiento, este tiene una duración aproximada entre 1 y 4 años, dependiendo del tipo de cuidado al que someta la micropigmentación una vez aplicada, al tipo de piel y, por supuesto, al tipo de metabolismo de cada uno de los pacientes, ya que los pigmentos que se utilizan se van absorbiendo con el paso del tiempo.